Ha sido una constante lectura y relectura, en inglés y en español del mismo cuento, y he logrado en un momento de cansancio tener una epifanía, pero no quiero contar mi experiencia de lectura, sino las conclusiones de la misma.
3.- El perpetuo elogio de Poe, no sólo abarca el cuento de Ligeia, incluye Morella, El retrato Oval, Metzengerstein, Eleonora, Berenice, La caída de la Casa de Usher (mmm! pastillas de menta), el poema "El Cuervo" y varios escritos más. En todos aparece una mujer que fallece prematuramente y algun hombre lamenta esa perdida de manera espantosa. El leitmotiv de su obra (¡Quizás la totalidad de su obra!), es el fallecimiento temprano de su amada esposa Virginia.
Especialmente en Ligeia el elogio a la belleza física es, por lo menos, excesivo. La descripción de su rostro es de un par de parrafos; otro mas, dedicado en exclusiva para los ojos; otro parrafo describiendo como se sentía él por esa mirada; uno más, para exaltar su naturaleza apasionada; incluye uno último para hablar de su sapiencia. Pero no era suficiente y se la pasó en parrafos posteriores comparándola con Rowena, dejando a la última en franca desventaja. Uno casi desprecia igual a la Lady de Tremaine.
4.- Las constantes comparaciones entre Ligeia y Rowena me hicieron dar un paso atrás y tratar de ver sus diferencias y similitudes: Rowena, rubia y ojiazul, esquiva, poco afectuosa, probablemente ingenua o torpe y amada hija; Ligeia, cabello y ojos negros, devota, apasionada, erudita y quizás huerfana. Las comparaciones siempre son odiosas, pero aun más, las cargadas de subjetividad. Incluso, el tono alabastrino de la piel de ambas es, motivo de discordia. Mientras que en la primera esposa, el alabastro de sus manos es recibido con agrado en el hombro del narrador, el mármol de la expresión del rostro de Rowena, es nauseabundo, pues recuerda la lividez de la muerte.
El mármol... Ambas damas eran blancas de un tono alabastrino. Y ambas mueren de males misteriosos. Eso me hizo pensarlo con cautela. Se ha empeñado en no darnos los apellidos de Ligeia, pero menciona a cada oportunidad que tiene el nombre de la familia de la güerita. Cuando descubre que el cuerpo de Lady Rowena ha cambiado, se ha metamorfoseado en Ligeia, no pude menos que sentarme y sonreir. La clave de todo el cuento reside en el último párrafo: "Here then at least, these are the wild eyes of my lost love, Lady Ligeia" Es el mismo cuerpo, que de manera inusual, cobra vida.
Se trata de la misma mujer.
Se trata del mismo amor, el mismo odio. La pureza de una y la naturaleza perversa de la otra, la pasión y el desprecio, la sapiencia y la ignorancia. Se trata del delirio de opio de un pobre hombre que abraza a su mujer en agonía y pasa mucho tiempo antes de que pueda desprenderse de su cadáver.
Idealizamos a la mujer que un día amamos y que al siguiente se ha ido. Entonces, la recreación de sus virtudes, su ardor apasionado e incluso su belleza, se magnifica y exagera. El frío en la piel nos hace extrañar su calor. La conversación que se ha ido es la más brillante, la más cálida. La que se fue es la que mejor nos conocía y el beso más dulce.
Esa historia nos atañe a todos, en especial a algunos que conozco recientemente
PS 1: Pues, no es el fin, probablemente continuará.
PS 2: Carla Villalba sale aquí, en este post.
PS 3: Tabi: Feliz Cumpleaños, cariño (MCTE)